J. F. CABRERA N.*
J. HERNÁNDEZ**

Correspondencia:
C. APARICIO MAGALLÓN. Mitre 90, bajos. 08021 Barcelona.

* Cirujano dentista. Profesor invitado en prostodoncia total en la UNAM. Campus Iztacala. Clínica Odontológica Aragón. México.
** Técnico protesista dental. Presidente de Servicios Protésicos Dentales. México.
Aplicación del nuevo material flexible a base de nylon libre de poli (metacrilato de metilo) en la confección de dentaduras totales. Revisión de un caso.
Resumen

En el siguiente artículo se muestra cómo la utilización del poli (metacrilato de metilo) ha sido superado en la elaboración de bases para dentaduras totales por un nuevo material flexible de nylon mejorado y con ello se presenta los beneficios y cambios sustanciales en un paciente.

Palabras clave: Nylon mejorado. Polimetracrilato de metilo. Inyección a presión. Estomatitis venenata.

Summary

In the following paper is shown as the use of the poli (metacrilato of methyl) has been surpassed in the bases workmanship for total dentures by a new flexible material of improved nylon and with this is presented the benefits and substancial changes in a patient.

Key words: Improved nylon. Methyl polymethacrylate. Pressurized injection. Stomatitis venenata.


H ASTA hoy día se había pensado que el único material que ha existido para la elaboración de dentaduras totales es el poli (metacrilato de metilo). De una forma o de otra esta verdad ha estado sujeta por la falta de eficacia y eficiencia de materiales que ha lanzado la industria dental.

Con el mejoramiento de nylon este material ha alcanzado estándares de calidad y utilidad de un gran provecho dentro de la prostodoncia, superando tenazmente al poli (metacrilato de metilo), tanto en sus características físicas como químicas.

Este material es totalmente flexible, lo cual hace que sea irrompible. La textura y colocación en el material lo hace más parecido a los tejidos gingivales, ya que presenta una translucidez natural. Estas características le añaden a la prostodoncia total una durabilidad de por vida. Además este material no contiene componentes o aditivos poliméricos como sucede con el poli (metacrilato de metilo), al cual se le añade acrilato de etilo para aumentar su solubilidad o el ftalato de dibutilo como plastificante y el peróxido de benzoilo como iniciador polimerizante, la hidroquinona, que ayuda a inhibir la polimerización durante el almacenamiento. Todos estos aditivos pueden causar reacciones alérgicas (1). Lefebvre y Schuster (2) mencionan que las dentaduras parciales convencionales son el resultado potencial del acrílico al irritar químicamente a la mucosa o iniciar una respuesta alérgica llamada estomatitis venenata o estomatitis alérgica (3). El material flexible a base de nylon mejorado (Valplast) demostró no ser irritante y estar en la lista de FDA como dispositivo médico clase II, así como el no presentar una sola queja desde 1958 cuando se introdujo en Norteamérica en el archivo público de quejas.

Es por esto que se optó el utilizar este material para la elaboración de este caso clínico y así comprobar su eficacia y eficiencia en un caso clínico real.

 

CASO CLÍNICO

Se trata de un paciente femenino de cincuenta años de edad con diabetes mellitus tipo II, mexicana (Fig. 1), de profesión secretaria, que acude a consulta por no soportar un minuto más sus prótesis, con facies doliente y senil prematuro debido a que los surcos nasogenianos se encontraban muy marcados y la pérdida de su autoestima era evidente. La paciente refirió que hacía cuatro años que portaba dichas prótesis y que durante todo ese tiempo había presentado ardor, prurito y enrojecimiento de la encía y que no quería volver a usar lo mismo. Evidentemente, la paciente había sufrido una experiencia traumática y requería de la rehabilitación de su sistema estomatognático con un material distinto al anterior y que éste fuera removible.


Fig. 2.– Estomatitis venenata.

Fig. 3.
Fig. 1.    

A la exploración oral presentaba enrojecimiento de toda la mucosa palatina, hiperplasia gingival anterior, debido al contacto traumático de los dientes anteriores inferiores naturales con los dientes anteriores de la prótesis superior; movilidad grado III de todos los órganos dentarios presentes aunada a la pérdida de hueso alveolar, retracción gingival severa y salida de líquido purulento de los dientes presentes y una higiene oral deplorable (Figs. 2 y 3).

Analizando las características patognomónicas que presentaba la paciente se diagnosticó una estomatitis venenata asociada a irritantes mecánicos locales (Fig. 2), además de una periodontitis generalizada.

Weaver y Goebel (4) reportaron que las manifestaciones clínicas más comunes de este contacto alérgico llamado estomatitis venenata son ardor en la boca y lengua y enrojecimiento de la mucosa oral.

 

PLAN DE TRATAMIENTO

El primer paso a seguir era el acentuar una técnica de cepillado antes de realizar cualquier procedimiento, ya que la paciente era diabética y se sometería a la extracción de los órganos dentarios 17, 25, 31, 32, 33, 41, 42, 43, 45 y 46 y a una gingivoplastia de la región inferior debido a la hiperplasia gingival que se remarcaría por las extracciones, así que los cuidados postoperatorios dependerían de la profilaxis antibiótica y la higiene que tuviera la paciente y de esta forma no tener contratiempos.

En la segunda semana de tratamiento el cambio en la higiene oral del paciente mejoró un 100%. En este momento se le indicó su profilaxis antibiótica y veinticuatro horas después, previo hemoglucotex (prueba para verificar niveles de glucosa en sangre), se realizó el acto quirúrgico en el maxilar (Fig. 4) y dos días después en mandibula (Figs. 5 y 6).

Durante la tercera semana se tomaron las impresiones anatómicas considerando en el marcaje de los modelos (Fig. 7) las tuberosidades de maxilar, papila incisal y ruga palatina mayor derecha e izquierda, rafé medio palatino, cojinete retromolar, líneas de cicatrización bimaxilar y áreas de frenilos. Tomando en cuenta estos aspectos se elaboran las placas base para posteriormente realizar la impresión fisiológica y rectificado muscular de bordes.

Para tener un éxito seguro en nuestro tratamiento es necesario el no fallar en el registro de las relaciones maxilomandibulares. En el registro de la dimensión vertical de descanso se realizó con el método convencional (Fig. 8), tomando en cuenta el punto subnasal a pogonion, midiendo esta distancia con un vernier, y el resultado fue de 61 mm.

Para verificar esta medida se to- mó una telerradiografía de proyección lateral tomando en cuenta los mismos puntos anatómicos y se realizó un trazado cefalométrico, el cual coincidía exactamente con el realizado en el paciente (61 mm) (Fig. 9).

Fig. 4. Postoperatorio inmediato. Fig. 5.– Nótese la buena evolución en la cicatrización cinco días después de haber realizado exodoncias múltiples y gingivoplastia.
Fig. 6.– Cicatrizanon de ambos maxilares diez días después.
Fig. 7.

Fig. 8.

Fig. 9.– Telerradiografia de proyección lateral tomando en cuenta el punto subnasal a pogonion.

La orientación de los rodillos se realizó con la platina de fox paralela a la línea bipupilar y de esta manera no colocar planos palatinos mal orientados o caídos de la región anterior o posterior (Fig. 10).

El transporte de estos registros se realizó a un articulador semiajustable en donde previamente los rodillos habían sido marcados. En este momento la articulación de los dientes era vital para tener éxito en la funcionabilidad y cosmética de la prostodoncia.

Para esto era necesario determinar correctamente el tamaño de los dientes para que éstos funcionaran correctamente y no se alteraran las dimensiones maxilomandibulares. Una de las técnicas para determinar el ancho mesiodistal del incisivo central fue tomar la distancia bicigomática y dividirla entre 16 o el ancho de la base nasal para determinar el ancho mesiodistal de los incisivos. Con estas dos técnicas se logró un resultado excelente.

Posteriormente el articulado de dientes se realizó bajo una técnica científica (5), pero los logros cosméticos son realizados por la destreza y habilidad del operador. Una vez que se articularon los dientes superiores se articuló el canino en clase I (Fig. 11). (Si se realizó correctamente la selección del tamaño de los dientes esta condición se dará automáticamente.)

La articulación de los dientes posteriores se realiza tomando en cuenta el surco central, el cual se colocará sobre las líneas de cicatrización y siempre dejando una oclusión tripoide (Fig. 12).

Una de las características que se deben de tener en cuenta para que un paciente se sienta confortable, no sólo es el uso del mejor material, sino también de la mejor técnica.

Una vez que se realizó la articulación de los dientes y el ajuste oclusal en el articulador se llevó la dentadura a la boca, verificando primeramente la dimensión vertical de descanso (DVD) (Fig. 13), la cual coincidió perfectamente.


Fig. 10

Fig. 11. Articulación bimaxilar de los
dientes anteriores

Fig. 12

Fig.13

Una vez que se checó la DVD se comprueba en la boca (Fig. 14) la extensión de los márgenes de la prótesis, equilibrio tónico, estabilidad, soporte, retención, estética, fonética, oclusión lado derecho, oclusión lado izquierdo, así como también los movimientos en la di- námica mandibular: lateralidad, protrusión y retrusión, deben de lograrse perfectamente.

Fig. 14.
Fig. 15. Dentadura en boca.

El proceso anterior se realizó durante la cuarta semana y ahora era importante el proceso de laboratorio, el cual se diferencia del proceso convencional de las prótesis de poli (metacrilato de metilo), en que el proceso de colocación de la base es a través de inyección a presión.

 

COLOCACIÓN EN BOCA

Una vez que se había realizado una minuciosa labor clínica, el comprobar las ventajas del material era un aspecto de gran relevancia.

La primera ventaja que se observó fue que la base de la dentadura tenía un espesor de 1 mm, lo cual lo hacía lo suficientemente translúcido y demasiado ligero.

El material antes de colocarse en boca se debe de sumergir por un minuto en agua ligeramente caliente, lo cual hace que el material sea más flexible al momento de llevarlo a la boca, pero lo suficientemente rígido para ser estable en boca.

Dentro de la cavidad oral el material se observaba natural y armónico y el paciente demostraba aceptar el material, por lo que esto era motivante.

Inmediatamente se le preguntó al paciente: «¿Cómo siente usted la prótesis?», y refirió: «¡Muy bien!» Inmediatamente verificamos la estabilidad, retención y soporte de la prótesis inferior (Fig. 16), la cual era excelente. La paciente no refirió molestia alguna durante esta cita, por lo que se programó una cita de evaluación dos días después. La paciente reportó haber sentido un bienestar inmediato y que sentía ligera molestia. En este momento se hizo la identificación de esas zonas de molestia, las cuales se ubicaban en la tuberosidad del maxilar del lado izquierdo y en el límite posterior de la línea oblicua externa.

Fig. 16.

Estos puntos yaga se marcan con lápiz tinta directamente y se coloca la prostodoncia previamente sumergida por un minuto en agua ligeramente caliente en boca y se retira. Como el lápiz tinta con el agua se diluye el punto yaga queda registrado en la base de la dentadura. Se retira de la boca y con un bisturí se recorta exactamente en donde el lápiz tinta esté presente (Figs. 17 y 18).

Fig. 17. Marcaje con lápiz tinta de zonas de molestia (tuberosidad lado izquierdo). Fig. 18. Registro en la base de la dentadura del lápiz tinta, exactamente en el punto yaga.

En realidad los cambios salieron a la luz inmediatamente al hacer una comparación fotográfica antes de recibir su prostodoncia total. La paciente en este momento sentía una seguridad tal que para ella era importante el que su familia le observara el cambio que a ella le brindaba seguridad (Figs. 19 y 20).

Fig. 19. Fotografía inicial del estado general de la boca del paciente. Fig. 20. Colocación en boca de la prostodoncia total con material flexible con base de nylon.

Otro cambio relevante en el paciente fue su perfil, el cual pasó de completamente plano a convexo (Fig. 21), añadiendo que los surcos nasogenianos no se notaban con el hundimiento tan marcado al igual que el colapso labial. Con esto la facies de senil prematuro se erradicaba y la paciente proyectaba igualdad con su edad cronológica y biológica.

Fig. 21. Paciente antes de recibir la prótesis. Fig. 22. Paciente con dentadura flexible.

Tomando en cuenta los estudios hechos por Czarnecki y Nanda (6) se realizó un trazado cefalométrico en una telerradiografía lateral de cráneo (Fig. 22) tomando en cuenta únicamente tejidos blandos y los resultados fueron sorprendentes (Figs. 23, 24).

Fig. 23. Cefalometría antes de recibir prostodoncia total con material flexible a base de nylon (PTFN).
Fig. 24. Obsérvese los cambios vertiginosos que se hicieron evidentes al recibir su PTFN.
Nombre del ángulo Antes Tx Después Tx
Ángulo de la prominencia nasal 30,5º 32,5º
Ángulo del vértice nasal 51º 60º
Ángulo nasolabial 80º 75º
Ángulo surcomentolabial 165º 170º
Ángulo de la longitud de la columnela 28º 17º

La relación que existía entre el antes y el después del tratamiento se hizo más evidente cuando a la paciente se le pidió que sonriera (Figs. 25 y 26).

Fig. 25. Facies de tristeza, doliente y senil prematuro al inicio del tratamiento. Fig. 26. Facies alegre con cara llena de vida al finalizar el tratamiento.

 

CONCLUSIÓN

La utilización de este nuevo material resultó ser una excelente opción para elevar la calidad en prostodoncia total, tanto en estética, función, adaptabilidad y duración, superando ampliamente las características fisicas y químicas de las prostodoncias hechas con poli (metacrilato de metilo), así como también las condiciones hipoalérgicas que brinda el material, de manera tal que la confección de dentaduras totales logrará un aspecto tal real que será di6cil percibir para el paciente y su entorno social.

 

BIBLIOGRAFÍA

1. Phillips RW. La ciencia de los materiales dentales, 7ª ed. Ed. Interamericana; 1983; 182. p. 152-4.

2. Lefebvre CA, Schuster GS. Biocompatibilidad de sistemas de resina ligeramente curable en postodoncia. J Prosthet Dent 1994; 71:178-85.

3. Neville B, et al. Oral and maxillofacial pathology. Ed. Saunders; 43. p. 541-2.

4. Weaver RE, Goebel WM. Reacciones a las prótesis dentales acrílicas. J Prosthet Dent 1980;43:138-42.

5. Schffner T. Manual de protesis com- pleta. Ivolcar Aktiengesellschaft 1988. p. 35-46.

6. Czarnecki ST, Nanda RS. Am J Orthod 1995;IV(3):10-6.