Los traumatismos dentarios sufren un aumento en su prevalencia al relacionarlos
directamente con la práctica deportiva.
Un aspecto importante en la prevención de los mismos sería la limitación del
daño. Muchas de estas lesiones se podrían evitar mediante el empleo de protectores
bucales.
En el boxeo existen antecedentes de
utilización de protectores bucales desde 1930. También es notorio su empleo
en el fútbol americano y el hockey sobre hielo.
Sin embargo, la protección dentaria en otros deportes es prácticamente inexistente,
por lo que, refrendando a la Academia de Odontología Deportiva debería extenderse
su empleo a muchos más.
En algunos países, como los EE.UU., los protectores bucales han llegado a ser
obligatorios para la práctica deportiva, hasta tal punto que en hockey se ha
conseguido reducir la incidencia de lesiones bucales a 2 por cada 7.000 jugadores.
En España, los deportes con mayor número de traumatismos son los de colisión
(boxeo, hockey sobre hielo y rugby) seguidos de los de contacto (baloncesto,
balonmano...).
Con independencia de cada deporte, los protectores bucales deben tener una serie
de características comunes:
- Proteger las estructuras dento-faciales.
- Permitir respirar, deglutir y hablar.
- Ser confortable.
En nuestro póster se ilustran distintos tipos de protectores bucales.