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RELACIÓN ENTRE ESTADO BUCAL

INTRODUCCIÓN

La nutrición desempeña un papel importante en el estado de salud, y tanto la desnutrición como la sobrealimentación se asocian con grandes riesgos de morbilidad y mortalidad. Hay evidencias de que los ancianos tienen un riesgo especial en el desarrollo de mainutrición y que la vulnerabilidad ante las deficiencias nutricionales aumentan con la edad.

Diversas variables contribuyen a la mainutrición y existen complicaciones en las personas de edad avanzada que pueden deberse a deficiencias nutritivas. Para el estudio del estado nutricional, disponemos actualmente de la exploración clínica, la encuesta dietética y los parámetros antropométricos, hematológicos, bioquímicos e inmunológicos. Aunque existen numerosas discrepancias acerca de cuáles son los más eficaces para valorar el estado nutricional, así como los límites para establecer los diferentes grados de desnutrición en las tablas de referencia nacionales y las internacionales, a un amplio conocimiento de los factores contribuyentes, signos y síntomas cii'nicos y datos de laboratorio en conjunto pueden identificar a los pacientes desnutridos. La malnutrición aumenta entre las personas ancianas institucionalizadas, e incluso es más frecuente que en la población de ancianos que viven en su domicilio.

En el envejecimiento se producen una serie de cambios fisiológicos, caso de variaciones en el peso, la talia y en la composición corporal, a la vez que numerosos cambios en la cavidad oral; éstos pueden ser la expresión del envejecimiento propiamente dicho, o como consecuencia de unas necesidades acumuladas a lo largo de la vida por efectos fisiológicos, patológicos, iatrogénicos y traumáticos de la cavidad bucal.

La caries, la enfermedad periodontal y las indicaciones exodóncicas con fines protésicos son las causas principales del edentulismo. En la actualidad, cada vez son más valor que adquiere el componente AD (dientes ausentes), ya que representa un 85,7% de la totalidad del CAOD (21,16). En el estudio realizado por Rodríguez et al, la prevalencia de caries fue del 92,3 y un 40% necesitaba exodoncias. En los trabajos realizadas en ancianos españoles, pero no de ámbito nacional, la pr-evalencia de caries oscila en el 80-100%.

La media de dientes presentes desciende a 12,48 en el grupo 65-74 años, -en relación a 26 que presentan los de 35-44 años; un 26,93% es desdentado total 18. Estas cifras de edentulismo se elevan al 52,4% en pacientes ins-titucionalizados, y la media de dientes presentes desciende a 10,8219. Otros trabajos hablan de un 36,7% de edéntulos y de una media de dientes presentes de 9,622. Las cifras de edentulismo en diferentes trabajos internacionales también varían en un 54-68%.

En el análisis de las prótesis 8@ se observó que en la cohorte de más edad cerca del 19% de los sujetos son portadores de prótesis parciales removibles, el 22 de prótesis completa (superior e inferior) y más del 54% de una prótesis completa, ya sea superior o inferior. En cuanto a las necesidades de prótesis, un 59% de los sujetos requiere prótesis parcial, lo que sumado al 28% de los que requieren prótesis completa (ya sea superior o inferior) nos indica que de cada 100 españoles de 65-74 años, un 87% va a necesitar tratamiento protésico. El porcentaje de pacientes que usaban prótesis completa se elevó al 47,6% de los ancianos en el trabajo de Rodríguez et al.

En general, podemos decir que los ancianos institucionalizados presentan peor salud bucodental que los no institucionalizados y además, el porcentaje de edentulismo se incremento con la edad.

Por otro lado, cuando hay disminución en la función masticatoria, que a menudo no se tiene en cuenta, ésta es responsable de la selección de la comida por el paciente, induciendo unas prácticas alimentarlas determinadas con un mayor consumo de alimentos blandos y fáciles de masticar, lo que produce restricciones dietéticas y comprometen el estado nutricional de los ancianos; además el mal estado bucodental es considerado un indicador menor dentro de los signos de mainutrición. Por todo esto nos planteamos el siguiente estudio con los objetivos de:

a) conocer el estado bucodental de un grupo de pacientes geriátricos institucionalizados, y
b) determinar la existencia de relación entre el estado bucal y los parámetros antropométricos nutricionales más frecuentemente utilizados.

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