Formación Continuada
COMUNICACIÓN ODONTÓLOGO-PACIENTE-GERIATRA
En la conjunción entre estos 3 elementos, odontólogo, paciente y geriatra (en algunos casos médico especialista) puede radicar el éxito de una correcta planificación y puesta a punto del tratamiento dental en esta población. El hablar con un lenguaje adaptado al nivel sociocultural de nuestro paciente, el no comunicarnos elevando el volumen, sino vocalizando, y de manera pausada, el escuchar pacientemente a nuestro interlocutor, son algunos de los detalles que debemos considerar en la comunicación odontólogo-paciente.La comunicación suele ser dificil en la mayoría de las ocasiones por la pérdida de audición, pérdida de memoria o deterioro cognitivo de nuestro interlocutor. La realización de historias clínicas y exploraciones será siempre más lenta y compleja en los mayor-es, sumado en numerosas ocasiones al hecho de tener que luchar con la actitud negativa de¡ paciente hacia el tratamiento dental y el convencimiento de que sus síntomas o alteraciones orales se deben sólo, y exclusivamente, a la vejez. De la misma forma que ocurre en medicina geriátrica, no es raro encontrarnos alteraciones orales cuyos síntomas no se presentan igual que en pacientes más jóvenes, o al menos la autopercepción de su patología es menor. Por tanto debemos aceptar la presencia o ausencia de síntomas con extrema cautela. El paciente geriátrico debe estar asistido por un equipo de profesionales como son médicos, técnicos de enfermería, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, dietistas, rehabilitadores y psicólogos-psicogeriatras, donde el odontólogo tiene un papel primordial, con el fin de evitar las repercusiones médicas, socioeconómicas y sobre el bienestar general que pueden ocasionar un deterioro evolutivo en el estado de salud oral. Con ello conseguiríamos hacernos una mejor idea de la situación medicosocioeconómica de nuestro paciente y mejoraríamos la planificación, ejecución y diagnóstico de su problema bucodental.