Formación Continuada
FACTORES DE RIESGO
Veíamos al hablar de la etiología cómo la presencia de ciertas bacterias en la boca desempeña un papel decisivo en el desarrollo de las caries radiculares. No obstante, hay que considerar además toda una serie de factores de riesgo que de una u otra forma actúan favoreciendo el desarrollo de la enfermedad.Son muchos los estudios que han demostrado una relación directa entre la mala higiene y la mayor prevalencia e incidencia de caries, tanto coroneles como radiculares, aunque parece ser que es la composición bacteriana que coloniza esa placa la que realmente marca la peligrosidad.
Otro factor a considerar en el paciente mayor es el flujo salival, el cual es esencial para la salud oral en general, tanto de tejidos blandos como duros. No está demostrado de forma clara que exista una disminución fisiológica del flujo salival con el paso de los años. Sí que parece que existan alteraciones estructurales en algunas glándulas salivares, concretamente en las submaxilares y las glándulas menores, pero la capacidad funcional global y el volumen de saliva total no se ve modificada. Así pues, la causa de la disminución de flujo salivar en el paciente anciano está directamente relacionada con la existencia de ciertas enfermedades y por el consumo de medicamentos, ya que la mayoría de éstos repercuten en las glándulas salivares disminuyendo el flujo de saliva y nos conduce a lo que conocemos como xerostomía o sequedad de boca.
Esta disminución de flujo salivar afecta negativamente la neutralización de las bajadas de pH provocadas por el metabolismo bacteriano de la placa, tampoco produce el efecto mecánico de arrastre y, por último, reduce .c onsiderablemente el aporte de inmunogiobulinas salivares, todo lo cual nos favorece la aparición y progresión de caries radiculares.
También la historia previa de caries coroneles se puede considerar como factor de riesgo, pues nos está refiriendo la existencia de una "historia" de caries o de tener un medio oral considerado como agresivo, con lo cual en el momento que se produzca una situación de riesgo añadida estos sujetos pueden volver a desencadenar nuevas lesiones. El ser portadores de prótesis parciales también se puede considerar como un factor de riesgo, ya que favor-ecen los agregados de placa (siempre que la higiene no sea adecuada) y el contacto de esta placa con los dientes pilares de los retenedores conlleva un aumento del peligro de presentación de caries (Fig.1). |
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Hay otras circunstancias que se consideran como factores de riesgo, caso de la condición de estar institucionalizado, tener un nivel sociocultural bajo y recursos económicos bajos.
La edad también se puede considerar como factor de riesgo, ya que según demuestran los estudios epidemiológicos a mayor edad mayor prevalencia de caries radicular. Ello es debido en realidad al "entorno" en general, ya que se está produciendo un deterioro general del sujeto con el paso de los años, del cual no escapa la salud oral.
No debemos concluir este apartado de los factores de riesgo sin mencionar la dieta. En el diagrama de Keyes, se nos plantea la dieta como un factor primario, con una influencia clara y directa sobre la etiología de la caries, pero queremos hacer una mención especial ya que las circunstancias que rodean a los ancianos son diferentes. Los hábitos dietéticos cambian y hay una superior tendencia al consumo de productos fáciles de masticar y de alto poder calórico. Además suele haber alteraciones en los sentidos, entre las que no faltan las del sentido del gusto, teniendo que reforzar los sabores (cuidado con los edulcorantes con glucosa), aunque parece ser que de los sistemas neurosensoriales es el que menos se afecta. Ahora bien, las condiciones de salud general del anciano, la existencia de enfermedades crónicas, el uso continuado de medicamentos y ciertos hábitos no saludables (por ejemplo, fumadores), sí pueden causar cambios en la mucosa oral así como en las papilas gustativas que explicarían esa pérdida del gusto (hipogeusia e incluso, a veces aguesia).